Olga López
31/01/14

Por si alguien no lo sabe, Kobe es una pequeña ciudad japonesa muy famosa  por ser el epicentro de la conocida como Ternera de Kobe o Buey de Kobe. Carne procedente de la raza vacuna Wagyu, una auténtica delicia gastronómica y considerada como una de las mejores carnes del mundo por su calidad, textura y sabor.

Hoy, la familia del columpio se deja seducir por la gastronomía nipona y visita “Wabi-Sabi”, en la Calle Comedias de Valladolid.

Yo soy una amante de la comida japonesa a excepción del sushi de pescado crudo. Y diréis: “pues vaya enamorada de la comida nipona”. Pues sí, no creo que deba encantarte el pescado crudo para apreciar la variedad culinaria de Japón ya que hay suficientes platos ricos que poder elegir y no necesariamente tiene que ser crudo.

Pero sí me gusta el sushi california por ejemplo y cualquier otro tipo de sushi que lleve aguacate o salmón ahumado. De hecho en Wabi-Sabi puedes pedir una bandeja de sushi variado y elegirlo al gusto.
El local tiene dos plantas, una zona abajo, más formal, y otra arriba en donde se encuentran la barra y algunas mesas más pequeñas. La decoración está cuidadísima. Llama la atención especialmente la pared decorada con los zapatos típicos de las geishas (Foto de portada) y los peces-lámparas que dejan a los niños y los no tan niños con la boca abierta. Está claro que de la mezcla del cemento pulido de los suelos, la madera de roble del mobiliario y las paredes y la decoración de auténticas telas pintadas mano, no puede salir nada más que belleza. La taberna es limpia, la atención es correcta y el ambiente es más bien enfocado a un público algo más juvenil. 
Como en todos los restaurante japoneses, en su carta no falta el teriyaki, la tempura, el tartar de atún y el sushi, sin embargo, uno de mis platos preferidos es la hamburguesa de Kobe. En Wabi-Sabi la preparan exquisita y el precio es muy asequible, unos 3 euros.
En fin, desde el Columpio es uno de esos sitios que os recomendamos encarecidamente aunque ya sabéis que este post está basado sólo en experiencias y opiniones personales.
Olga López
19/12/13

Hola a tod@s!
Lo primero es pediros perdón por los días que llevo ya sin actualizar pero ha sido una semana difícil, entre faringitis, otitis, demás “itis” y reforma de cocina incluida, me ha sido absolutamente imposible ponerme a trabajar en el blog.
Además, dentro de unos días (espero que sea más pronto que tarde) os tengo preparada una sorpresa muy navideña. Desde El Columpio os felicitamos la Navidad de una forma muy “voicemade” y hasta aquí puedo leer…..

Bueno, vamos ya con el post de hoy. Aunque hace ya unos cuantos días que tengo todo preparado en casa para recibir la Navidad como a mí me gusta, hoy os traigo unas cuantas fotos de la decoración de este año. No he comprado absolutamente nada para este año, todo lo que veis es de años anteriores aunque un poquillo revisado. Me apetecía una Navidad en “plata” y éste es el resultado. La Corona navideña es uno de los poquísimos elementos novedosos y aquí podéis ver cómo lo hize.

El blanco y el plata dan un resultado muy dulce y elegante y combinado con detalles en madera siempre consiguen un toque muy hogareño ¿No os parece?

Este año, junto al árbol, coloqué un pequeño centro con cosas que tenía repartidas por otros lugares de la casa como un centro de peonías, varias velas de Zara Home etc…

Por otro lado, tengo que reconocer que soy muy fiel a los adornos en rojo y verde, los que para mí son los clásicos. Me encantan los muñecos navideños, ya sean en forma de renos con caras divertidas, Papá Noel o muñecos de nieve. Para no dejarme llevar por el espíritu consumista, tengo un lema: “Sólo comprar un muñeco nuevo cada año e ir añadiéndolo a la colección”

Así que monté, como cada año, un rinconcito en la entrada de casa para dar la bienvenida a los visitantes.

Y por supuesto, no podía faltar el Belén, algo escasillo este año pero como Héctor es todavía muy pequeño, tenemos sólo las figuras relevantes…
Además, en la foto de abajo, podéis ver que en esta ocasión hemos decidido exponer las felicitaciones navideñas que vayamos recibiendo e ir incorporándolas, con pinzas y washi a un tendedero improvisado en la pared.

Como veis, ya tenemos preparadas las botas junto a la puerta para que Los Reyes Magos nos dejen unas cuantas chucherías…

El que andaba por el barrio fue Papá Noel que ha dejado unos cuantos regalitos bajo el árbol.. eso sí, esperamos que se cuele por la chimenea en Nochebuena y termine el trabajo…

Olga López
10/11/13
Ingredientes para una fiesta Cowboy:

* Un cumpleañero
* Gente maja
* Imaginación
* Cámara de Fotos

En unos días…..

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