Olga López
20/01/14
Y por fin llegó. Llamadme ilusa pero para una emeritense como yo, ver caer la nieve es una experiencia que merece la pena aprovechar. Este domingo, mientras abría los ojos e iba como una zombie a por mi taza de café, vi los primeros copos del invierno vallisoletano. Ya estaba aquí. 
Foto: Javier U.

Había que salir a tocarla. Comenzaba una mañana de domingo de esas de bufandas y guantes. 
Foto: Javier U.

Foto: Javier U.
Y menos mal que nos dimos prisa porque en menos de diez minutos, la lluvia borraba el encanto y volvía a regalarnos un día gris. ¿Os acordáis que el otro día os hablaba de “Las primeras veces de un niño”?. Ya sabéis, la primera vez que tocan la arena de la playa, la primera vez que se comen un helado o la primera vez que prueban la coca-cola (las caras son un poema). Pues para Héctor fue la primera vez (plenamente consciente a sus dos añitos) que tocaba la nieve. Y todo hay que decirlo, al principio, ni pizca de gracia…
Foto: Javier U.
Fotos: Javier U.
Gracias a todas las que, en Instagram, me habéis contado vuestros planes domingueros con la nieve de fondo! Gracias por leerme y Let Is Snow!
(eso sí, solo los fines de semana que luego es un rollo conducir con tanta nieve para ir a trabajar)

Olga López
13/01/14
Siempre he pensado que una de las mejores herencias que le se pueden dejar a un niño son los recuerdos de su infancia. Sus juguetes favoritos, ese muñeco del que nunca se separaba, sus primeros zapatos, su primera bicicleta…Y qué mejor manera de captar esas experiencias que a través de la fotografía.

Este año no he hecho ninguna lista de propósitos especiales. Ya sabéis, ponerse a dieta, salir a correr, ser más ordenada… He llegado a la conclusión de que el día a día nos va marcando poco a poco. Las cosas sencillas y cotidianas y la manera en la que nos enfrentamos a ellas, son las que nos hacen crecer y madurar y nos obligan a rehacer nuestra escala de valores. Por eso, de vez en cuando es bueno realizar el sano ejercicio de recordar. Lo que tenemos, lo que hemos conseguido y cómo esforzarnos por mantenerlo.

Un día de playa en invierno puede convertirse en esa “primera vez” de un niño. La primera vez que siente la arena o sus primeras expresiones frente a la cámara…

Por eso, desde hoy mismo, me he propuesto captar esos instantes. Dejar a un lado la pereza y coger la cámara para inmortalizar momentos. Y vosotros ¿Queréis ser cazadores de instantes?

Archivos
Lo + visto

Etiquetas
Llevame contigo
Colaboran con nosotros

logo angela

cabecera email (1)

travesia_290x80_b (1)